17 de julio de 2011

Si hubiera tenido Internet en Sierra Maestra...

Enrique Meneses continúa al pié del cañón. Sin duda una de las figuras más importantes del periodismo en castellano del siglo XX, sigue ejerciendo con vehemencia este oficio desde su campamento base en la Ciudad de los Periodistas de Madrid. Me recibe con cariño; el salón de su casa es una fiel muestra de una dilata vida profesional. Fotos, libros, menciones y algunas antigüedades decoran el escenario desde el que, cada día, sigue trabajando. Antes de empezar me previene, no le gusta que le llamen maestro ni nada por el estilo, rechaza este tipo de florituras.

Por citar algunos antecedentes, Enrique Meneses ha vivido en primera persona la ocupación alemana en Paris, estuvo en Sierra Maestra durante la Revolución cubana, y cubrió el día de la marcha por el trabajo y la libertad de los afroamericanos encabezada por Martin Luther King. Además ha entrevistado a diversas personalidades de la historia contemporánea como; Nasser, el Dalái Lama, el Sah de Irán, Salvador Dalí o Mohammed Ali entre otros. Con estas credenciales, me pareció procedente escuchar su opinión sobre el movimiento 15 M y sobre el papel de los medios de comunicación en la actualidad.

Haciendo un poco de periodismo.

Me arranco pidiéndole una reflexión sobre relación entre primavera y revolución citándole varios ejemplos, y lo primero que me responde es que la Primavera de Praga fue en octubre. Salvado este primer escollo, me explica que “es un despertar con relación a algo que estaba dormido; por lo general todos los sistemas, hasta el más democrático, acaba durmiéndose”. Más entrados en harina sobre el 15 M me cuenta que en su opinión la democracia es un sistema muy imperfecto y que realmente estas personas representan al pueblo, y que como ha dicho repetidamente en su blog, (www.enriquemeneses.com) “ahora toca escucharles”.

Y sobre el fondo de la cuestión aparece Mayo del 68 y las similitudes con el 15 M. “La utilización de frases algo alambicadas, pero exactas como por ejemplo: debajo de los adoquines está la playa, son tremendamente efectivas, porque la sociedad se da cuenta de que son ciertas.” “Es lo que sigue haciendo falta para que la gente se despierte”. “Es imprescindible pedir lo imposible para conseguir lo posible. Es el momento de exigir el reparto de la abundancia”.

Montañas de conocimiento.

Una de las cuestiones de las que me parecía más interesante conocer su opinión, era acerca del tratamiento en los medios de comunicación de masas sobre esta protesta. “Tardaron mucho en darse cuenta de lo que estaba pasando, de que era algo importante, lo que contrasta con lo rápidos que son para sembrar el miedo cuando se trata de una Gripe A, porque lo que más vende en los medios es el miedo”. Al respecto de los medios de comunicación y la economía me cuenta que: "El periodismo se ha estropeado por la economía, porque han querido ser todos multimedia. El grupo Prisa lo que quiere es tener la radio en castellano más mundial que pueda, la televisión, el periódico, la Ser, lo tiene todo, y llega un momento, en el que económicamente eres tan fuerte, que te crees superior incluso a las instituciones, a la democracia, al gobierno, puedes hacer todo lo que te de la gana porque para eso eres el capo, y ahí es donde se arruinan, y ahí es donde se pierden."

La conversación nos lleva inevitablemente a charlar sobre los otros medios, las alternativas y sus herramientas para practicar el periodismo. “El periodismo es muy sencillo, es más sencillo que la fórmula de Einstein. Hay que ir, ver, volver y contar”. “Si yo en Sierra Maestra hubiera podido subir a Internet lo que estaba filmando no hubiera tenido que sacar mis películas escondidas en las enaguas de una chica de 17 años”. “El periodismo tiene un problema, está sobredimensionado, yo he conocido periodistas que eran editores y dueños de su propio periódico, gente que fabricaba su propio papel y usaban viejas prensas de madera para imprimir, eso también es periodismo”.

"El fin de los intermediarios"

Abordamos también los interesantes cambios en el mundo de la información. “El descubrimiento de América llegó a la mayoría de la población europea cien años después del suceso, ahora todo es inmediatez”. “Yo hoy leo un artículo contra Aventis, y se lo paso a mi oncólogo en el Hospital del Paz y le pregunto por qué me está dando medicamentos de esta marca que están retirando en EE.UU”. “La inmediatez y la accesibilidad a la información ha cambiado la sociedad, y entre otras cosas está provocando la desaparición de los intermediarios”.

Tanto para el 15-M como para muchas de las claves que plantea Enrique insiste en que estamos ante un nuevo panorama. Según Meneses la democratización de la sociedad, la redistribución de la riqueza, la nueva sociedad de la información, la transparencia informativa y todas las mejoras que están por venir, vienen de la mano de la desaparición de los intermediarios; “entre otras cosas porque ya son innecesarios”. “Se termina la era de la abundancia, que al mismo tiempo está llena de hambre en el mundo”. “Ahora entramos en la era de la justicia y el 15 M es parte de este cambio”.

Mi más sincero agradecimiento a Georgina Cisquella, por todo en general, y en la labor de documentación en particular. Autora de la idea original de la cual surgió el magnífico documental sobre la vida de Enrique Meneses, "Oxígeno para vivir".


24 de mayo de 2011

#estoesreflexion

La historia está llena de fechas, lo más probable es que la mayoría de ellas sean imprecisas, pero así somos los seres humanos, ávidos de símbolos. Entre el 15 y el 22 de mayo de 2011 han pasado muchas cosas en Madrid, algunas impredecibles y otras se han cumplido según el guión marcado. El pueblo madrileño ha demostrado sobradamente que es un experto en echarse a la calle y en provocar auténticas revueltas populares, y sin duda, cuenta con otra muesca en su haber con la que ya se conoce como “la revuelta de los indignados”.

Durante esta semana miles de persona tomaron el espacio público, lo cual dado la actual situación de parálisis social, provocada por las estructuras caducas de una sociedad basada en la intoxicación informativa, no resulta un hecho baladí. La pregunta que me hago es si, después de lo que he visto, serán capaces de unirse mínimos aglutinadores y capacidades transformadoras. Me cuesta creer, desde mi humilde punto de vista, que aquellas personas que mayoritariamente apoyan las propuestas sean capaces de reformar una casa sin tirarla abajo.

La Torre de Babel de la ideología.

Si alguna persona cree que las situación de abuso que se produce por parte del sistema económico dominante no puede revertirse espero que se haya encerrado en casa y se haya tapado los ojos con una venda y los oídos con tapones de cera. La acción, la lucha, el asamblearismo, la autogestión, el respeto, la conciencia, la ausencia de líderes, la solidaridad y la organización desplegados por los acampados en la Puerta del Sol han sido encomiables. Pero nadie nace enseñado. Por muy bien que te lleves con un colega o con una pareja, no siempre tienes por qué estar de acuerdo en todo y ese momento puede llegar en cualquier momento al universo 15 M. A luchar no se aprende de la noche a la mañana, y es un aprendizaje que no acaba nunca. La experiencia se va adquiriendo progresivamente y es un rédito que proviene generalmente de posturas que tienen su arraigo en la izquierda.

Bajo el asfalto está la vida.

Ya sabemos que las ideas de izquierda difícilmente calan en la sociedad, en ésta quiero decir. ¿Podrán las posturas “apolíticas” calar en la gente de mayor recorrido militante a cambio de poder dar más lumbre al fuego revolucionario? ¿Podrá el heterogéneo grueso del 15 M sobrevivir sin el grado, y la experiencia ya vivida de quienes llevan años dejándose la piel en la lucha? ¿Podrías escalar una montaña sin saber por dónde han intentado subir otros? Puede que sí o puede que no.

Lo que yo he visto ha sido una enorme masa, pidiendo las cosas con los típicos tics de las masas. “Queremos algo y lo queremos ya”. Estar bajo en los toldos de la Puerta del Sol es como viajar a otra dimensión. Descubrir un huerto en el único e insignificante espacio de tierra que han dejado los gobernantes es un poderoso símbolo de la bondad de lo que se vive allí. Con estética de mercadillo de pueblo con marcado carácter moruno el movimiento 15 M le dice al mundo que no somos máquinas, somos personas.


Todos tenemos una referencia en el arte, y las revoluciones también lo tienen. El de ésta ha sido en la generación del mensaje muy Mayo del 68. Con estas credenciales, defendiéndose como gato pazarriba, un nutrido grupo de personas afrontan un #yeswecamp. Perroflautas, mendigos, comunistas, anarquistas, precarios, parados, becarios, universitarios, pensionistas y otras clases de encantadoras personas se han encontrado en un foro construido por ellos mismos y para sorpresa de propios y guiris.

La derecha, poderosa y segura en sus posiciones no ha pedido la cabeza de este Juan Bautista, eso me da mala espina. Sus burdas críticas son todavía inocuas, como lo ha sido el 15 M hasta el momento, en aspectos de cotabilidad materialista. Que mala señal es que a quienes tan duramente hemos criticado no se hayan sentido especialmente aludido. ¿Quizás sea cuestión de oído? Tal vez, por un momento, deberíamos aplicar lo de decirlo más alto en lugar de más claro. El paso hacia la descentralización de los grupos de acción es un paso tan acertado como necesario, y será una buena toma de contacto con la agotadora lucha de lo cotidiano.

20 de mayo de 2011

Un instante de vida

Hace ya algunos días quedé con Paco y con Alberto para tomar unas cervezas. Sentados en una castiza terraza de la plaza de Tirso de Molina reconocimos a un marxista marroquí que interviene el documental de “En construcción”. Le invitamos a compartir la velada con nosotros. Entre el humo del tabaco, el regusto del lúpulo y las pinceladas de nuestras derivas sobre lo humano y lo divino, tuvimos una interesante charla a todo gas sobre poesía palestina, política internacional y demás excentricidades. Al despedirme de mis compañeros de aquella ebria y fugaz Ítaca tertuliana recuerdo que les berree: “el domingo hay buena mani, el domingo hay buena mani”. No sé por qué lo dije.

El domingo quince de mayo nos reunimos David, un coleguita del pueblo que estudia periodismo en la Complu, una auténtica perla de la juventud rebelde de sur alicantino; Mikel, un vasco; Juan, sociólogo corrosivo de la Rioja rojiverde; y un servidor. Al llegar a Cibeles, punto de partida clásico en el manifestódromo madrileño, nos dimos cuenta de que había bastante peña, más de la que en un principio todos los presentes intuíamos habida cuenta los resultados de las últimas citas izquierdistas que habíamos vivido, y aquella sensación de algo estaba funcionando, prendió.

Es cierto que con batucadas nunca se ha cambiado nada. También estoy de acuerdo con que devolverle al sistema cierta dosis de la violencia con la que nos fustiga diariamente es un acto totalmente aplaudible. No obstante, una gran batucada se batía el cobre bajo el sol y agitaba con braveza el joven corazón de la mani. Enseguida catamos la heterogeneidad del personal. Allí había mucha peña que no habíamos visto en citas políticas. La mani llegó a Sol. Dos y tres horas después, la gente seguía en Sol.

15 M, 21:51

No dejo de pensar en aquella columna que se veía a través de los edificios. Algo ardía en Callao. Se produjo entonces un hecho que tal vez no ha trascendido tanto. Los antidisturbios bajaron de las lecheras y se desplegaron. La gente se sentó en la Plaza y comenzó a protestar, se olía la masacre. Un grupo de polis abordaron a los concentrados, otro se desplegaba alrededor, pero me llamó la atención que no eran muchos, un número considerable de efectivos se había ido a controlar una protesta de bomberos que se había incicado en Paseo del Prado.

Vi persecuciones entre maderos y manifestantes al fondo y se intuían algunas cargas que bajaban de Preciados y adyacentes. Sonaban las fuscas y todo presagiaba que en Sol todo estaba a punto de reventar. No había mucha gente en la plaza. Los antidisturbios titubeaban, era raro, no cargaban, y al mismo tiempo la gente se envalentonaba, les gritaban, la poca prensa presente les enfocaba. De repente, todo desembocó en una retirada de las fuerzas represiva. La alegría se dosbordó. Los maderos embarcaban y se largaban, uno a uno, lechera a lechera. La peña los despedía entre insultos y risas. Me gustó aquella sensación, y a los que habían tenido las porras a escasos centímetros les invadió una sensación de euforia. Por fin, una victoria.

15 M, 21:52

A partir de aquí creo que los hechos son más que conocidos, y creo que no merece la pena ahondar en ellos. A todo esto, y previo a que todo esto sea descuartizado por la lógica cartesiana, quisiera decir que en mi opinión todo esto, ni es para tanto todo lo que se ha montado, ni lo condenaría al abismo de la nadería. En su justa medida, creo que ha sido un subidón que la gente haya tomado la calle. Y en el fondo me parecen bien todo lo que se ha hecho hasta el momento, y por el momento me posiciono, en líneas generales, a favor de lo recorrido.

18 M, 10:00

Estas movilizaciones no son la Revolución rusa. Esto no es 1936, es el año 2011, y no hay una clase trabajadora concienciada y politizada por estas latitudes, hay Twitter. A partir de aquí, algunos dirán que la ETA está detrás de todo, otros que probablemente esto no es más que el perroflatismo llevado hasta sus últimas consecuencias, y quizás alguno haya creído ver a Bin Laden bajo los toldos que nacen en la estatua de Carlos III. Yo he visto algo sincero, he visto algo honesto en este gesto popular, y con mayor o menor trascendencia hemos participado de algo verdadero y justo. Este no es el mayo francés, es el mayo castizo, con lo bueno y con lo malo que esto implica; e igual que quieres a las personas que te importan con sus defectos y sus cualidades, hemos querido darnos esta oportunidad de gritar: "que no, que no, que no nos representan".

7 de diciembre de 2010

Una tarde de diciembre en tu coche mientras suena Led Zeppelin

¿Cuál es mi ideología? ¿Cómo se puede expresar todo lo que pienso en una papeleta electoral? ¿Cómo puede haber poesía después de Auswitch? ¿Nos dignifica el trabajo? Intento responder todas estas preguntas que rebotan en mi cabeza como una bola de pin-ball. Hubo un momento en el que creía tener respuestas, y fue agradable tener una certeza, fueron días de felicidad. Sin embargo, un día esas respuestas no encontraban las preguntas correctas. Y en ese momento, me monté en mi barca y decidí recorrer el río del escepticismo. Es difícil escribir sobre la libertad. Lo eres o no. No hay término medio, y sin embargo, vivimos en un eterno limbo, en una eterna búsqueda.

The Cave.

Hace mucho que abracé una causa concreta. Desconozco si tiene un nombre, si está o no escrita en libros, sagrados o no. Es un significado, como lo es Omar Little, y está en el viento. Vientos del pueblo que me llevan y que me encuentran su concreción; en los gestos, en los momentos exactos, en las decisiones, en los avatares, en las personas que con toda su humanidad, sus fallos, sus errores y sus defectos, nos han dado ese sentido de existencia. Es una, la causa en la que te lías cigarrillos con las hojas de El Capital, en la que encuentras que no hay mucha diferencia entre las balas y las palabras, en la que al final del túnel no te espera una Cruz de Hierro, si de verdad quieres saber dónde crecen.

Nos vimos.

A menudo la historia demuestra que los bandos se forjan más a la contra que a favor. Como Rohan y Gondor, como Michael Ironside en V y como Bogart en Casablanca, mi ideología es más un sentimiento que una serie de preceptos. Es como un cómic, con buenos y malos, villanos y heroínas. Y es que a mi lo que me gustan los antihéroes, me gustan los buenos muy malos y odio a los malos muy buenos. Cuando tu personaje preferido de Bola de Drac es Vegeta, cuando tus futbolistas favoritos son Paul Gascoigne y Eric Cantoná y cuando tu mayor fuente de chistes es Josep Stalin o tienes un problema o tienes un problema muy serio. La Revolución Francesa sigue siendo un buen punto de partida. El Comité de Salud Pública una herramienta básica de trabajo. Paracuellos del Jarama, una torpeza inmensa. No se puede reducir una verdadera ideología a un estereotipo político.

Cine, ideología y cultura de masas.

Quizás no me haya explicado con claridad, porque claridad es lo que no encuentro en este mundo, en este insignificante momento que nos ha tocado vivir, y quizás sea cierto aquello de que asumir esto puede hacerte más feliz. Tal vez sea el momento de levantar un nuevo credo o de enarbolar una vieja y raída bandera que portada por una mujer que muestra sus pechos sobre un montón de cadáveres avancé hacia la Idea. Quizá podríamos terminar transcribiendo una frase de Bakunin, que refleja en buena parte su carácter. «Marx me llamó un idealista sentimental, y tenía razón; yo le llamé un hombre vanidoso, pérfido y pícaro, y yo también tenía razón».

Amor y goretex, ese es mi lema.


15 de noviembre de 2010

O todos moros o todos rojos

Como dice Rosendo “voy pasando el calendario con total normalidad”. Extraño ver The Wire, otras series están muy bien, pero no es lo mismo. Odio los días en los que no pienso con claridad, me siento como borroso. En el trabajo a pico y pala, unos días mejores, otros días peores. Sigo sin saber el objeto de tanta manecilla. ¿Es realmente necesaria toda esta estructura? A veces pienso que no.

Preguntar es de rojos.

Hay una cuestión que me llama poderosamente la atención en todo este asunto del Sahara, y es la diferencia con la que se trata a Marruecos y a Cuba o Venezuela desde los estamentos del poder. Mientras que al reino alhuita se le conceden prebendas para ejercer un autoritarismo salvaje, al pueblo cubano se le presiona con garrote vil. ¿Alguién puede imaginar el alcance de la muerte de un ciudadano con D.N.I español a manos de la policía venezolana?

El roto de nuevo.

Dicen que en Venezuela no hay democracia, y que por eso son muy chungos. Y sin embargo subyace la idea de que en Marruecos no hay democracia para que no gane las elecciones un partido islamista. Interesante. Autodeterminación e independencia son palabras vacías o llenas. Según quién toque la flauta. Si la música la interpreta alguien que está lejos bien. Pero si suena cerca llueven las hostias. Qué desagradable. No se trata de comparar, sino de equiparar. Vamos que canta mucho. De todas formas no hay mucho que rascar. Más de lo mismo. The show must go on!